Los ciberdelincuentes cada vez afinan más en sus métodos de hackeo. Últimamente están aplicando el truco de hacerse pasar por clientes de pymes y autónomos mediante el envío de emails falsos. En caso de recibir uno de estos correos sospechosos, los expertos en ciberseguridad aconsejan como primera medida colocar el cursor encima del remitente. Será el modo de comprobar que el nombre del remitente coincide con el del email. Si es un virus, generalmente no coincidirá, y, además, la cuenta de correo tendrá un dominio extranjero. Estos emails suelen ser breves y contienen errores ortográficos, no adjuntan imágenes y, por supuesto, no incluyen textos legales ni de protección de datos.

 

Las consecuencias de hacer clic

En caso de abrir un email cargado con un virus, aparte de cooperar (involuntariamente) en su propagación, seguramente veamos cómo el documento adjunto maligno encripta los archivos de nuestro ordenador.

Con este tipo de ataques, lo que pretende el ciberdelincuente es, por ejemplo, obtener nuestras contraseñas bancarias. Esta es la razón por la cual los bancos, además de diferentes organismos públicos expertos, alertan de que nunca se solicitarán este tipo de datos a través de un correo electrónico. Así que, en el momento en el que recibas un email de este tipo debes marcarlo como spam y borrarlo automáticamente.